CENTRO DE DÍA Y DE URGENCIA PARA NIÑOS Y JÓVENES EN SITUACIÓN DE CALLE DE BOBO-DIOULASSO

RESUMEN DEL PROYECTO


El proyecto Centro de día y de urgencia para niños y jóvenes en situación de calle de Bobo-Dioulasso, Burkina Faso, quiere lograr la reinserción social de niños y jóvenes en situación de calle a través de un proceso de identificación que se lleva a cabo por medio de salidas diurnas y nocturnas en terreno. Una vez identificados, se les invita a venir al Centro donde se les proporciona comida, un espacio de higiene personal, de limpieza de ropa y un espacio seguro donde resguardarse durante el día para mejorar su estado de salud y bienestar bio-psico-social. Durante todo este proceso se va creando una relación de confianza con el usuario donde se intenta conocer el motivo por el que se encuentra en esta situación, saber los derechos que le son vulnerados y conseguir la información de su familia, en caso de que tenga , para así poder empezar el proceso de retorno familiar y de inclusión social.



ANTECEDENTES


En el año 2016 el Ministerio de Acción Social de Burkina Faso realizó un estudio en el que se contabilizaron 10.000 niños y jóvenes en situación de calle y de éstos unos 1.000 a Bobo-Dioulasso, ciudad situada a pocos kilómetros de las fronteras de Costa de Marfil y de Mali y lugar de paso desde otros países limítrofes. Este hecho ha favorecido el surgimiento de muchas mafias de esclavitud infantil que se dedican a captar niños y jóvenes vulnerables o en situación de calle. También trasladan niños y jóvenes vulnerables de otras poblaciones por las vías de comunicación de la ciudad. Normalmente las mafias trabajan en red con las empresas de transportes privados de pasajeros o mercancías, esconden los niños y jóvenes en los autobuses o camiones. Otras veces se trasladan por su propio pie, animados por las falsas esperanzas de mejorar su situación y la de su familia. Muchos de ellos acaban siendo explotados en las minas de oro en diferentes puntos del país, o bien en las plantaciones de arroz de Mali o en las plantaciones de cacao, plátanos, piñas de Costa de Marfil.

Respecto a Burkina Faso las graves desigualdades existentes son provocadas por el contexto socioeconómico y demográfico, en tanto que la tasa de fertilidad es de 5,35 hijos por mujer. La mayoría de familias numerosas se encuentran en una situación precaria y no pueden cubrir las necesidades básicas de sus hijos o hijas; de ahí que muchos de ellos terminan en situación de calle, ya que sus progenitores les piden que se busquen un trabajo para contribuir a la economía familiar o que busquen la manera de conseguir su propia alimentación y pagar sus gastos . Las niñas y las jóvenes se quedan en casa para ayudar a la familia en las tareas domésticas. Muchos progenitores desconocen que sus hijos se encuentran en situación de calle y que sufren todo tipo de abusos. Los niños y jóvenes no piden ayuda cuando tienen problemas por no seguir siendo una carga más. Es por este motivo que quedan en una situación de completa vulnerabilidad, sin referentes, sin límites y sin ningún tipo de protección. Además, existe la problemática del estigma social hacia los menores en situación de calle que son tratados como drogadictos, ladrones, vagos, etc., definiciones que provocan que pierdan su autoestima. Otra de las problemáticas es el consumo de drogas a edades tempranas. Los jóvenes de más edad obligan a engancharse a diferentes sustancias a los niños para que después mendigar para conseguir más droga para consumir. La droga más consumida es la cola, ya que esnifando esta sustancia les hace perder el apetito, pierden el miedo hacia las personas adultas y tienen más energía. En muchos casos esta adicción es definitiva y muchos de ellos quedan para siempre excluidos de la sociedad. Además a todo esto se suma la inestabilidad debido al terrorismo yihadista que provoca desplazamientos forzosos de la población del norte y oeste de Burkina Faso hacia el sur, dejando desamparados muchos niños y jóvenes, así como población de Mali que huye de los conflictos del país. 

Viendo esta realidad NOUSOL ONG y la Asociación Tié firmaron un convenio de colaboración a principios del 2018, y abrieron, en agosto de ese mismo año, el Centro de día y de urgencia de Bobo-Dioulasso. Gracias a esta apertura a los niños y jóvenes en situación de calle cuentan con un recurso estable de lunes a viernes donde disponen de un espacio seguro donde resguardarse durante el día, atención sanitaria, apoyo emocional, un espacio de higiene personal y de limpieza de ropa. Los martes y el jueves hay disponible servicio de comedor y se realizan diferentes actividades lúdico-educativas, deportivas y de esparcimiento sano.

El Centro cuenta con un equipo profesional formado por un administrador del proyecto que es educador social, el director del Centro que es educador social, un integrador social y un educador referente (que fue un niño de la calle y antiguo usuario del centro) y dos vigilantes. Todo el equipo profesional y voluntario conoce las lenguas de las diferentes etnias de los niños y jóvenes, lo que permite un contacto cercano y fluido con ellos, ya que la mayoría no habla francés debido a la falta de escolarización.


OBJETIVO GENERAL 


Favorecer el pleno disfrute de los derechos humanos de los niños y jóvenes de Bobo-Dioulasso que viven en la calle y que están privados de su medio familiar. 


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Apadrina este proyecto, contribuyendo al mantenimiento del centro, particularmente la manutención de los niños y jóvenes, y te mantendremos al día de sus historias escapando de la marginación hacia un futuro de esperanza.

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